Mafia. Latham. Tanzania. África is different
Nuestro viaje constó de dos partes: una primera desde la isla de Mafia hasta el norte de la isla de Fanjove, totalmente exploratoria, que nos llevó a recorrer una zona donde no existe organización de pesca alguna. De hecho, tuvimos que desplazar los barcos desde Dar Es Salaam en una travesía de 18 horas. Sólo los pescadores artesanales locales transitan estos lugares, lo que tiene sus pros y sus contras: si bien es cierto que se pierde tiempo buscando e investigando, a cambio puedes encontrar algun hot spot aún sin explotar. La verdad es que Mafia no cubrió nuestras expectativas, bien porque no supimos encontrar los puntos adecuados, bien porque la actividad era baja... cualquiera sabía el motivo exacto. Por ello, decidimos adelantar nuestros dias de pesca en la zona de Latham.

Nos acercamos al destino

Progreso en Mafia

La isla de Latham
En Latham cambió totalmente nuestra suerte: este banco, con una extensión similar a la de la isla de Menorca y un pedrusco lleno de pájaros como única referencia visible, está situado a unas 45 millas de la costa y resultó muy divertido para la pesca de GTs a popping, sobre todo debido a la transparencia de sus aguas, que nos permitió ver a los GTs arrancando a unos 7-8 metros de nuestros señuelos para acabar con una picada espectacular. Adrenalina pura. Aquí tuvimos dos días muy buenos con picadas de GTs de alrededor de 30 kilos, entre los que destacó uno de Juan que marcó 38. Las picadas de estos animales eran verdaderas embestidas de camiones. Lamentablemente, al tercer día nos encontramos con los pescadores tanzanos utilizando dinamita en nuestra zona de pesca, peces flotando por doquier y, los que no flotaban, estaban desaparecidos. Era inútil lanzar nuestros poppers, stickbaits o pencils: allí no quedaba ni Dios, y lo mismo ocurrió al dia siguiente.

GT en su hábitat

GT & SeaWood Cubera

Juan y su monstruo
El popping
Lamentablemente, la organización (SFT, de Jason y Mady) se vio superada por la situación y bajo mi punto de vista no estuvieron a la altura de lo que se esperaba. Están acostumbrados a trabajar con un solo barco (nosotros teníamos 2 barcas con 3 pescadores, 1 patrón y 2 mates) y en viajes más cortos con curricaneros y pescadores de fondo con carnada, que son su fuerte. El popping no les interesa ni les gusta. De hecho, tuvimos algunos problemas debido a su interés por sacarnos de las zonas de pesca en cuanto nos despistábamos y, con cualquier excusa absurda, nos llevaban junto a la otra barca, que dedicaba más tiempo al jigging. Cuando les comentábamos que Juan, Oriol y yo sólo contábamos como captura los GTs sacados a popping, sin interesarnos por los pescados a jigging,y que preferíamos un GT de 30 kilos a popping que un "dientes de perro" de 100 kilos a jigging, nos miraban con una cara algo extraña, pero seguían con sus maniobras. A pesar de todo, la pesca a popping fue espectacular por los tamaños de las capturas hasta que llegaron los dinamiteros. Puedo asegurar que mientras yo insistía lanzando poppers como un poseso, Juan y Oriol tenian picadas bestiales con los stickbaits. Al final me rendí a la evidencia y también los monté yo.

Un red snapper de Juan

Fantástico doblete

Oriol con otro red snapper
El jigging
La barca de los canarios "chicharreros" (Iván, Carlos y Francis) dedicó más tiempo al jigging y se consiguieron dos "dientes de perro" aceptables. El misterio de esta modalidad fue la ausencia de los doggies y los periodos de inactividad. Si tenemos en cuenta que Latham es una zona muy buena para los DT, y que 3 semanas antes unos amigos que estuvieron allí obtuvieron unos magníficos resultados, la pregunta es: ¿por qué no acudieron los "dientes de perro" a la cita? Y también añadiría: ¿por qué no hubo diversidad de especies?. El trópico es así...

Un "chicha" y su GT

Preparando el lance

Otro "chicha" con su DT a jigging
Los equipos
Para el popping, cañas Lamiglas, DPSG Red Carp y por supuesto Carpenter, acopladas a Stellas y Saltigas. Para el jigging, cañas Fisherman y Tuna Max con carretes Stella. Por cierto, tuvimos un poco de mala suerte en este aspecto: el primer día de pesca, a Juan se le cayó del cañero una Carpenter con un Saltiga Z 6000 GT que no se pudo recuperar. El quinto día de pesca, por accidente, al lanzar Juan enganchó mi Carpenter y mi Saltiga (igualito que el suyo), que salieron volando hasta amerizar y hundirse. Sin embargo, don Juan "Neptuno" cogió unas gafas de bucear, se echó al agua y buceó hasta salir de ella con mi equipo en su mano. ¡Muchas gracias, amigo! He de decir que, sin hacerle nada al equipo, desenganché el popper, seguí lanzando y el carrete funcionó perfectamente el resto del viaje. Los señuelos fueron variadísimos, como es lógico, aunque las auténticas estrellas –para popping– fueron el Big Foot de Orion Lures y el Wahoo de SeaWood Lures. Respecto a las líneas, y como gran novedad, en esta ocasión estuve utilizando un montaje (nuevo para mí) consistente en línea de polipropileno hueca de 130 lbs, con una parte final "cosida" de 200 lbs y un bajo twisted de 200 lbs. No tuve ni una sola rotura y he decidido montar este sistema a partir de ahora.

DT a jigging

Juan y mi Carpenter

GT "chicharrero"
El personal y otras hierbas
El grupo de pescadores, como siempre: 6 locos de la pesca, con muchas risas, relajito y buenas vibraciones. Cabe destacar que el agua estuvo muy caliente todo el viaje, marcando temperaturas en las sondas de hasta 32 grados. El resultado final fueron 44 GTs pescados a popping, la mayoría de ellos por encima de 30 kilos. A jigging salieron 76 bichos en total (GTs, trevallies y habitantes de los arrecifes de coral), destacando un atún "dientes de perro" de 60 kilos.

Otro de mis GTs

Mi amberjack

Hasta la próxima, amigos
Autor: Hipólito Mercadal
© 2008 SeaWood Tackle